¿Cómo se le hace en México para legalizar lo imposible?

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LA LEY INÚTIL

LOS CANGREJOS

Mandaba cierta ley en cierto Estado,

(moderna ley por cierto),

que siempre con cuidado

fuera andando la cabra en el desierto;

 

que a los hombres el mono no imitara;

que el toro no embistiera;

que el perro no ladrara;

y que el gato ratones no comiera.

 

Y además, y la causa bien discurro,

que ya de rebuznar cesara el burro.

 

La ley se publicó solemnemente;

pero, ay, en mi opinión, inútilmente

porque a su antiguo instinto obedeciendo,

siempre el toro a los hombres embistiendo,

hizo temer sus fuerzas poderosas;

la cabra descendió por las cañadas,

de un abismo saltando en otro abismo;

 

El mono por costumbre hizo monadas;

el perro sin cesar ladró lo mismo.

 

Y cual si ley no hubiera,

el burro rebuznó de una manera,

que rayaba en locura y cinismo.

 

Hay que añadir que el gato,

como animal ingrato,

siguió con los ratones sus contiendas,

y en almuerzos, comidas y meriendas,

nunca probó el sabor de las legumbres.

 

Son las costumbres leyes,

que en vano intentan reformar los reyes;

pues no cambian las leyes las costumbres.

 

Los más autorizados, los más viejos

de todos los Cangrejos

una gran asamblea celebraron.

 

Entre los graves puntos que trataron,

a propuesta de un docto presidente,

como resolución la más urgente

tomaron la que sigue:

 

«Pues que al mundo estamos dando ejemplo sin segundos

el más vil y grosero,

en andar hacia atrás como el soguero;

siendo cierto también que los ancianos,

duros de pies y manos,

causándonos los años pesadumbre,

no podemos vencer nuestra costumbre,

toda madre, desde este mismo instante,

ha de enseñar a andar hacia adelante

a sus hijos, y dure la enseñanza

hasta quitar del mundo tal usanza.»

 

—¡Garras a la obra!— dicen las maestras

que se creían diestras,

y, sin dejar ninguno,

ordenan a sus hijos, uno a uno,

que muevan sus patitas blandamente

hacia adelante sucesivamente.

 

Pasito a paso, al modo que podían,

ellos obedecían;

pero al ver a sus madres que marchaban

al revés de lo que ellas enseñaban,

olvidando los nuevos rudimentos,

imitaban sus pasos más contentos.

 

Repetían las madres sus lecciones;

más no bastaban teóricas razones,

porque obraba en los jóvenes Cangrejos

sólo un ejemplo más que mil consejos.

 

cada maestra se aflige y desconsuela

no pudiendo hacer práctica su escuela;

de modo que, en efecto,

abandonaron todas el proyecto.

 

Los magistrados saben el suceso,

y en su pleno congreso

la nueva ley al punto derogaron,

porque se aseguraron

de que en vano intentaban la reforma,

cuando ellos no sabían ser la norma.

 

Y es así que la fuerza de las leyes

Suele ser el ejemplo de los reyes.

José Rosas Moreno.

Fabulista mexicano originario de mi pueblo, Lagos de Moreno, Jalisco.

Félix María Samaniego. Fabulista Español

 

Si tuviéramos que presumir ante turistas extranjeros como es apreciada la ciencia en México, la respuesta sería que en el mejor de los casos es algo ornamental y en el peor, una molestia más a ignorar.

Son muchos los casos en el que la ignorancia de los gobernantes se impone contra el sentido común o el conocimiento de la ciencia. Y México no es el único país donde se «certifican» de manera legal las incongruencias de éste tipo.

En un país como México existen muchos consejos, asociaciones y centros de investigación científica pero que no tienen presencia real en la sociedad, además de que NUNCA son consultados por los gobernantes, ahí es cuando los organismos de ciencia están únicamente como objeto ornamental.  

Y tristemente estos organismos de ciencia tampoco hacen mucho que digamos por participar en el aspecto político, pues cuando tienen que opinar sobre un asunto de interés nacional donde está involucrada la ciencia nunca lo hacen en tiempo ni en forma, pues siempre intervienen  de manera tardía y de manera muy discreta.

Ahí está el problema de que la ciencia «autónoma» de México resienta los recortes de fondos «discrecionales» del Estado, pues estos organismos nunca cuestionan (cuando se necesita) las barbaridades del gobierno que les administra  sus ingresos, de lo contrario resulta inexplicable su egoísta, apática  y vergonzosa indiferencia.

Algunos de estos organismos solamente alzan la voz en contra del gobierno y pidiéndole ayuda a la sociedad solamente cuando el gobierno les reduce los ingresos, y nada más. Pero cuando se necesita que estos organismos alcen la voz en temas de importancia nacional ahí se hacen los mudos, los indiferentes, los que no saben nada. Aunque como todo también existen las honrosas excepciones.

 

Sumado a esto, en México los gobernantes nunca hacen caso a las recomendaciones de los asesores científicos oficiales, bueno, ni siquiera hacen caso a los dictámenes oficiales de las comisiones científicas que ellos mismos crean, y un claro ejemplo de esto es por ejemplo el patético caso de losrestos del emperador azteca Cuauhtémocque según la versión oficial se encuentran en el municipio de Ixcateopan, en el Estado de Guerrero.

Estos restos han sido analizados por  al menos 3 comisiones científicas oficiales y todas han dictaminado desde hace décadas que los restos venerados en Ixcateopan, Guerrero son falsos (entre otras cosas por ser restos de 8 personas y tener el cráneo de una mujer), estos restos no son los del último emperador Azteca, y sin embargo todavía hasta la fecha de manera oficial al municipio de Ixcateopan se le anuncia como sitio turístico «histórico» que conserva los restos de Cuauhtémoc y además  se les venera cada año de manera OFICIAL.

Ahí es cuando la ciencia es considerada como una molestia más a ignorar.

La ciencia en México es como los baches y los topes de las calles, todo mundo los conoce, todo mundo sabe donde están, todo mundo convive con ellos pero al mismo tiempo son una molestia que todo mundo quiere evitar, así también con la ciencia, los gobernantes «aprecian»  su existencia pero de la misma forma en que todo mundo «aprecia» la existencia de los baches.

Cuando los gobernantes se evitan a la «molestia» de siempre y vanaglorian a la pseudociencia, las cosas nunca salen bien.

Otro vergonzoso ejemplo que nos ilustra esto fue cuando nuestros «ingenuos» gobernantes se gastaron millones de dólares en un supuesto detector molecular GT-200 comprado con la intención de «detectar» drogas y armamento, los problemas surgieron cuando se supo ahora sí que por los conocimientos de la ciencia (y el sentido común) , que el detector ni era detector, ni era molecular, sino que era un simple artefacto de plástico completamente hueco por dentro que «funcionaba» a base de magia (a esta magia se le conoce como radiestesia). Por años se hicieron denuncias ciudadanas y finalmente una comisión legislativa oficial evaluó el detector, la conclusión final de esa comisión legislativa fue de que «no sirve». Y sin embargo, la postura oficial del gobierno ese mismo año (2012) fue el de  comprar más de esos detectores y seguirlos usando.

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La pseudociencia de la homeopatía

(Por ley, en México la homeopatía ya no es pseudociencia)

En México desde hace años la homeopatía es aceptada oficialmente en México, tanto así que hasta hay un Hospital Nacional Homeopático, así mismo la secretaria de Salud otorga licencias sanitarias para fabricar y vender  «medicamentos» homeopáticos y en el Instituto Politécnico Nacional  todavía se ofrece una licenciatura y un postgrado en homeopatía, etc.  La homeopatía a ojos de los gobernantes mexicanos siempre ha sido considerada una rama de la «medicina» alternativa, por lo que en ese sentido no es algo de orgullo pero tampoco es algo novedoso.

 

Sin embargo desde el pasado 19 de marzo de 2013 la Cámara de Diputados aprobó una reforma al artículo 28 bis de la Ley Federal de Salud, propuesta por la diputada Nelly del Carmen Vargas Pérez, del partido Movimiento Ciudadano, en la que se autoriza a los «médicos» homeópatas a emitir recetas «médicas», y se reconoce, expresamente, la existencia de la medicina «alopática» y la homeopática. 

Esta reforma todavía falta que la aprueben (o rechacen) los senadores pero conociendo la historia de México, ya sabe uno con certeza y por anticipado cual va a ser el resultado final, pues básicamente fue una propuesta de los diputados aprobada casi por «unanimidad» (más de cuatrocientos votos a favor y solo cuatro en contra).

Promulgaron  una ley que si bien no va a cambiar una costumbre, esta ley pretende legitimar 2 cosas INEXISTENTES E IMPOSIBLES.

1.- Algo que nunca ha sido medicinal ahora de manera legal nos dicen que lo es.

2.- Algo que nunca ha sido alopático, ahora de manera legal nos dicen que lo es.

Es decir, que por decreto legislativo y como siempre ignorando el conocimiento de la ciencia han decidido que la homeopatía deje de llamarse fraude, superstición, pseudociencia, timo o estupidez puesto que ahora ya ni siquiera la consideran una medicina «alternativa» sino  más bien como otra rama de la medicina. 

Lo que también significa que ahora cuando un ciudadano acuse a un homeópata de charlatán o diga que la homeopatía es un fraude, como ya es una «medicina» legalmente reconocida, los homeópatas ahora nos van a querer acusar de «difamación» o de «injuria», ahora ya tendrán más armas legales en contra de nosotros, pues ya sabemos cómo acostumbran algunos de ellos resolver las acusaciones criticas, dentro de los juzgados.

Aunque claro, eso tampoco va a detener nuestro espíritu informativo ¿ó si?

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 .

La estupidez de lo alopático

Así mismo en esa reforma han decidido que algo que nunca ha sido «alopático» ya lo sea, esto es un término completamente erróneo y que solamente utilizan los charlatanes (oopss, se me olvidaba la ley) practicantes de la homeopatía para referirse a la medicina científica.

El término «homeo» significa parecido o semejante, por eso los homeópatas dicen que ellos curan lo semejante con lo semejante. Por ejemplo, según ellos una fiebre se cura con algo «semejante» que cause fiebre, lo que significaría que una fiebre se podría curar con Malaria, ya que ésta también provoca fiebre.

Y en contraparte para distinguirse dicen que la medicina científica es «alopática». El término «alo» significa otro o distinto, por lo que según ellos la medicina alopática es  «lo distinto que cura lo distinto».

Esto es completamente falso. La medicina científica no funciona así, ni funciona con «distintos» ni con «semejantes», ésta funciona únicamente con ciencia y la ciencia funciona únicamente con evidencias.

Por ejemplo una alergia, no se cura ni con algo «semejante» ni con algo «distinto», pues simplemente el no tener contacto con aquello que nos provoca la alergia es suficiente. Por lo que vemos que en este sentido los «nada» exposición o «nada» de ingestión han sido descubrimientos de  la medicina científica.

Algunos otros conceptos tipo «nada» descubiertos por la medicina científica se mencionan a continuación entre comillas:

  • “La medicina científica ha demostrado con evidencias que fumar es causante de cientos de enfermedades, lo que significa que un «nada» de fumar recomendado por la medicina científica evita con certeza y total seguridad cientos de enfermedades respiratorias.”

 

  • “La medicina científica ha demostrado con evidencias que el alcoholismo causa cientos de enfermedades, lo que significa que un «nada» de alcohol recomendado por la medicina científica evita con certeza y total seguridad cientos de enfermedades hepáticas.”.

 

  • “La medicina científica ha demostrado con evidencias que el consumo de drogas recreativas causa cientos de enfermedades, lo que significa que un «nada» de drogas recreativas recomendado por la medicina científica evita con certeza y total seguridad cientos de enfermedades”.

 

Por su parte la homeopatía también ha descubierto algunos conceptos «semejantes» aplicados a la salud y también los hemos enlistado entre comillas a continuación:

  • “      ”
  • “      ”
  • “      ”
  • “      ”

Por cierto, en los trasplantes de órganos

¿Cómo está eso de que la medicina «alopática» funciona con los «distintos»?

¿Acaso en un trasplante de órganos,  el órgano enfermo se remplaza por un órgano «distinto»?

o ¿cómo?

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Este ejemplo no es el único caso donde se legitima lo inexistente, en varios Estados de México, también tienen leyes que «protegen» a personas que todavía no existen, son  las famosas leyes «anti-abortos», que es cuando los Estados nos decretan por ley que una gota de agua es lo mismo que un océano.

Como vemos el término alopático simplemente no describe a la medicina científica, aunque claro eso  los analfabetas que aprobaron la ley no lo saben, si tan sólo hubiera en México (u otra parte del mundo) alguien que conozca algo de ciencia como para que los hubiera asesorado, caray.

 

Por lo que vemos ahora el gobierno dejó  de ser hipócrita y ahora es congruente con su ignorancia científica dándole todos los beneficios legales a la homeopatía de los que anteriormente no gozaba.

Por cierto

¿Y los organismos científicos del país?

¿Cómo hasta dentro de cuantos meses o años van a alzar la voz para empezar a denunciar esta estupidez?

Los ciudadanos consientes de la gravedad del asunto ya empezamos a denunciarlo aunque sea por internet pero, ¿Y ustedes? ¿Hasta cuándo? ¿Así que van a seguir callados?

 

Leyes que intentan cambiar las costumbres son viables y en ocasiones necesarias, si no fuera así todavía tendríamos la costumbre de realizar sacrificios para los dioses, pero las leyes que pretenden suplantar a las leyes de la naturaleza son simplemente ridículas.

En éste sentido espero algún día presenciar la aprobación de alguna ley que decrete que México es una zona «libre» de la gravedad, pues es el equivalente a decretar que la homeopatía es algo «medicinal» y  todavía sería más sensato decretar que los cangrejos ya no caminaran hacia atrás (ya que de hecho caminan de lado y en ocasiones de frente) que el decretar que la medicina científica es algo «alopático».

Saludos.

Para descargar la version PDF de este articulo solo haga un clic aquí.

Comments
6 Responses to “¿Cómo se le hace en México para legalizar lo imposible?”
  1. J.Coltrane dice:

    Es una pena que los “talibanes de la ciencia” – permíteme la expresión – no deis una oportunidad a ciertas terapias sólo por el hecho de que a día de hoy la ciencia no es capaz de demostrar cómo funcionan. Entiendo perfectamente que sea díficil de entender pero hoy en día conocemos muchísimas cosas que hace algunos años habríamos calificado de imposibles. El hecho de que la ciencia no pueda explicar algo no significa que ese algo no exista y no hay que irse muy lejos para encontrar numerosos ejemplos en la historia reciente de la medicina. El artículo habla de “evidencias”, pues bien, la más clara evidencia se produce cuando uno mismo ve resultados y en este terreno, desde mi modesta experiencia vital, he tenido la suerte de ver numerosas evidencias en torno a la homeopatía. No me considero más tonto que otro por defender esta ¿pseudociencia? -llámala como quieras-. Tampoco creo que sea más listo el que la intenta desprestigiar. Simplemente he visto RESULTADOS que quizá otro no ha visto. Y antes de que se me tilde de ignorante, aclararé que mi formación como ingeniero industrial me da cierta base científica -pequeña quizá- que sin embargo no me impide estar abierto a ver realidades aunque no pueda comprenderlas.

    • omarklin dice:

      A ver el hecho de que no me crea estupideces y fraudes bien elaborados no me convierte en “taliban de la ciencia” simplemente no soy “ingenuo profesional” como otros.

      La ciencia ha demostrado que la homeopatia NO funciona, solamente los “talibanes” de la anticiencia se empeñan en decir que no es así.

      El hecho de que la ciencia no explique algo tampoco significa que exista nada mas porque una bola de ignorantes que se inventan fantasias pseudociencitifica las repiten como loros.

      Ahora bien es interesante ver como defiendes tu postura de que como “yo veo resultados” entonces existe, aunquye claro eso solamente funciona de ida porque cuando existen testimonios que dicen “no funciona para nada” ahi se aferran a decir que “quizas” “mienten”, son “ciegos” o simplemente “talibanes”.

      Si eres mas tonto por defender esta pseudociencia, la llamo así porque eso es exactamente lo que es, ni tu ni ningún homeopata han podido demostrar lo contrario, únicamente han atinado a decir que (a lo mejor en sueños o alucinaciones) han visto “resultados”.

      Tambien eres un ignorante por presumir de ser ingeniero industrial y tener “cierta base” de como funciona la ciencia cuando en verdad no tienes ni idea.

      • J.Coltrane dice:

        En primer lugar, decir que me sorprende ese tono que utilizas al que no voy a poner adjetivos. Insultar no es mi estilo. En segundo lugar, decir también que no presumo de ser ingeniero, simplemente lo comenté antes de que se me tildase de ignorante, como tú has hecho y permíteme que te corrija ya que sale el tema: sí que tengo cierta idea de ciencias aunque tu me llames tonto e ignorante.
        Lo único que expuse es que yo he visto resultados claros y evidentes y además los he experimentado y por supuesto no eran sueños ni alucinaciones. Si no me crees estás en tu derecho, no me conoces y puedes desconfiar de mi palabra, pero yo lo único que he expuesto es mi experiencia personal sin ofender a nadie (cuando usé la palabra talibán la acompañé de “permíteme la expresión”, creo que está claro que no era una manera ofensiva de hablar).
        Y por cierto, por si hay alguna duda, no soy homeópata, tan solo paciente. Y ya de paso aclararé algo más: soy paciente de la homeopatía porque durante años estuve rodando de médico en médico para buscar soluciones a ciertos problemas. No encontré esas soluciones y no les culpo por ello pero por lo menos déjame expresar que mi alivio vino a través de un homeópata. Aunque claro, viendo tu tono, es posible que no me creas, pero ahí yo ya no puedo hacer nada.

        Saludos.

    • Anonimus dice:

      Lo que ha probado la ciencia es que la homeopatia no sirve mas alla del efecto placebo, hay numerosos ejemplos de enfermedades psicosomaticas que llegan a ser culpables de hasta un cuarto del total de las enfermedades, y eso tambien esta explicado por la ciencia. La ciencia no se puede basar en evidencias personales que pueden estar sesgadas, se deben hacer estudios con cierto numero de individuos en condiciones controladas para determinar si algo funciona o no, lo mismo que se hace con cualquier medicamento con el cual se hacen estudios clinicos y se prueba que funciona/o no funciona para la gran mayoria de la poblacion (y siempre habra alguien a quien no le funcione o que tebga efectos eecundarios). El problema con la homeopatia es que no hay nada que medir, la “medicina” contiene solo agua /alcohol/azucar. Es decir, a las diluciones de la “medicina” que se utiliza, no existe una sola molecula de la “sustancia activa” en el medicamento, es mas, no hay ninguna molecula que haya estado alguna vez en contacto con una sola molecula de la sustancia activa. Los homeopatas explican la efectividad de esta “nada” como una memoria del agua, es decir, las moleculas de agua que estuvieron en contacto con las sustancia activa se “potencializaron” y recuerdan los poderes de esa sustancia, y esas moleculas a su vez se la pasan a otras moleculas hasta llegar a la botellita de chochitos que te tomas. Digo, si a esas explicaciones no las llamas “pseudocientificas” no se que consideres cientifico. Desgraciadamente esos los RESULTADOS que tu has visto con tu experiencia personal en torno a la homeopatia, no los han visto numerosos grupos de investigadores alrededor del mundo.

      • J.Coltrane dice:

        Hola Anonimus

        Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices. Yo en ningún momento he dicho que haya evidencias científicas en torno a la homeopatía. No las hay. Soy el primero al que le parece increíble que una sustancia sin principio activo tenga algún efecto, pero por encima de esa incredulidad está mi experiencia personal y yo sé lo que he visto y lo que he vivido (tanto en mi propia persona como en la de otros) y no necesito que la ciencia descubra por qué funciona esta terapia. Ojalá un día se descubra su funcionamiento pero como te digo, yo no lo necesito. Lo único que digo es que hay muchísimas cosas que la ciencia no puede demostrar hoy, pero no por eso no existen. O dicho de otra manera, las cosas que la ciencia ha descubierto en 2014, ¿no existían en 2013?

        Un saludo.

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