EL MÉTODO FRANKIE RIVERS PARA PLAGIAR TEXTOS Y TRANSMUTARLOS EN “ORIGINALES”

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Erase una vez en un país llamado México que residía un productor de cine (ficticio por supuesto) llamado Francisco Ríos, pero que le gustaba presentarse como «Frankie Rivers» [1], usted sabe, por aquello de que impresionan y se ven más “elegantes” las personas con nombres en inglés.

Frankie Rivers tenía la peculiaridad de ser un hombre nada original, tan peculiar que otros colegas del medio también lo conocían como Frankie “el pirata” Rivers.

Y es que el buen Frankie tenía la costumbre de presentarle a las compañías productoras historias o guiones de cine como la gran novedad, como el próximo gran exitazo del año, el problema con sus historias «novedosas», es que eran plagios de historias o de películas que ya todo mundo conocía.

 

En una ocasión, Frankie Rivers propuso hacer un drama con una historia «original» llamada «Roman y Juliana», el cual trataba la historia de dos jóvenes enamorados que, a pesar de provenir de familias rivales entre sí, deciden luchar por su amor hasta el punto de casarse de forma clandestina; sin embargo, la presión de esa rivalidad y una serie de fatalidades conducen al suicidio de los dos amantes [2].

En otra ocasión pretendía hacer una película de ficción llamada «Superhombre», donde el personaje principal provenía del planeta «Kraptón» y éste tenía muchos poderes sobrenaturales podía volar, tenia visión de rayos X, oído ultrasónico, mucha fuerza, etc. el superhombre vivía de manera discreta entre los humanos como un tímido reportero, trabajando con su compañera «Luisa Linea» de la que al final termina enamorándose, la única debilidad del superhombre es la «Kraptonota», una piedra proveniente de su planeta la cual al acercársele lo debilita quitándole sus poderes…

Y así, puras de esas, total que la única «originalidad» de Frankie era su método de plagio, el cual consiste en modificar (cuando mucho) el nombre de historias publicadas en el pasado, hacerles cambios menores y presentarlas como propias y novedosas.

Si a usted le causa alguna sorpresa el método Frankie Rivers, no debería, pues de hecho, es un método que tiene años (siglos) de existir y de ser utilizado bastante (entre otros) por la iglesia católica específicamente a través de la biblia, ya que en la biblia se encuentran mitos, leyendas y cuentos que ya existían previo a que se escribiera la biblia y que fueron utilizados sin citar la fuente original, lo más cómico de todo esto es que en las iglesias de la actualidad coincidencialmente les gusta mucho presumir esas anécdotas ajenas ya sea como «originales» o como «verdaderas», tal como lo hace nuestro personaje Frankie Rivers.

Esto de que un texto plagiado se transforma en un «original» no es el único caso de «transmutación» utilizado en la iglesia católica, pues en una religión «caníbal» donde los creyentes se comen a su propio Dios allí dicen que una galleta (oblea) de trigo se transmuta en el cuerpo y el vino en la sangre de su Dios, por lo que bueno, si en algo son expertos en la iglesia es en el arte de la transmutación. Inclusive anteriormente uno de sus negocios principales consistía en transmutar para un pecador malvado, el infierno por el paraíso mediante la venta de indulgencias, pero bueno por el momento hablaremos de otro tipo de transmutación.

Es correcto (pero a la vez erróneo) decir que en las biblias NO se incluye bibliografía o citas a otros autores No bíblicos, por lo que podríamos decir que obviamente   hay un plagio, sin embargo, se sabe que muchos de los «inspirados» redactores de la biblia, de hecho citan obras de referencia específicas en las que confiaban para escribir sus obras y muchos otros citan pasajes de otros libros de la Biblia. De hecho, estas referencias serían el equivalente a las notas a pie de página.

Como aún no se han encontrado copias de los libros citados que NO pertenecen a la Biblia, no se puede evaluar la calidad de las citas ni la fiabilidad de las fuentes. Presentamos a continuación una lista de fuentes citadas por los autores bíblicos1*:

  1. Libro de las Generaciones de Adán (Gn 5,1)
  2. Libro de la Alianza (Ex 24, 7)
  3. Libro de las Guerras del Señor (Nm 21,14)
  4. Libro de Jaser (o de los Justos) (Jos 10,13; 2 Sm 1,18)
  5. Libro de la Ley de Dios (Jos 24, 26)
  6. Libro de los Hechos de Salomón (1 Re 11,41)
  7. Libro de las Crónicas de los Reyes de Israel (IRe 14, 19 y otras nueve citas)
  8. Libro de las Crónicas de los Reyes de Judá (1 Re 14,29 y otras catorce citas)
  9. Libro de los Reyes de Israel y Judá (1 Cr 9,1 y otras tres citas)
  10. Libro de Samuel el Vidente (1 Cr 29, 29)
  11. Libro de Natán el Profeta (1 Cr 29, 29; 2 Cr 9, 29)
  12. Profecía de Ahías el Silonita (2 Cr 9, 29)
  13. Visiones de Iddo el Vidente (2 Cr 9, 29)
  14. Libro de Gad el Vidente (1 Cr 29, 29)
  15. Libro de Shemías el Profeta (2Cr 12, 15)
  16. Historia del Profeta Iddo (2 Cr 13, 22)

En la biblia existen literalmente cientos de mitos, y muchos de ellos no son otra cosa que plagios copias (casi literales) de otros textos más antiguos que ésta, en esta ocasión expondremos un ejemplo de esto, ya que hablaremos del «original» cuento del diluvio universal.

Lo interesante de éste cuento del diluvio, es que como conjunto, viéndolo todo como un solo mito se sabe que fue plagiado, pero además, dentro del mito, existen otros pequeños mitos agregados, que también se sabe que fueron plagiados, o sea varios mini-plagios dentro del plagio, por lo que también mencionaremos algunos de estos curiosos mitos.

Por lo que comencemos con el cuento «original», o sea con la versión bíblica por comodidad y brevedad pondré la narración resumida que da la wikipedia en español [3].

EL DILUVIO UNIVERSAL, VERSIÓN JUDEOCRISTIANA  

La historia del Arca de Noé, según los capítulos 6 al 9 del libro del Génesis, es como sigue:

 Yahvé observó que los hombres se estaban multiplicando sobre la faz de la Tierra y la maldad crecía en ellos y el propósito de su creación no se cumplía, por lo que decidió destruir esas generaciones.

Sin embargo, uno de sus habitantes era un sumo sacerdote llamado Noé. «Un hombre justo y cabal entre la gente de su tiempo», y decidió que a él le correspondería mantener el linaje de los hombres de aquella tierra. Yahvé dijo a Noé que construyera un arca o barco, y que llevara con él a su esposa, a sus hijos Sem, Cam y Jafet, y a las esposas de éstos.

Adicionalmente, tenía que llevar de ciertos tipos de animales, hembra y macho, y en distinta cantidad: de los puros debía tomar siete parejas y de los impuros una sola pareja; y para suministrarles alimentos, le dijo que tomara y almacenara la comida necesaria.

Obviamente, Noé no tenía los conocimientos ni las herramientas para construir tamaño proyecto de barco, Yahvé le proporcionó los conocimientos y las herramientas. El período que Noé tuvo para la construcción del arca, fue de 120 años y en un lugar desértico y apartado lejos de todo cuerpo de agua, según la cronología bíblica. Mientras construía el Arca, Noé y su familia fueron objeto de burlas diarias por parte de sus vecinos quienes venían a hostigar y mofarse de cómo Noé construía un barco en pleno desierto, del cual el cuerpo de agua más cercano, estaba a unos 15 km de distancia, y adicionalmente, la lluvia en ése tiempo no existía o no era común.

Cuando Noé completó el arca, entraron con él su familia y los animales que le habían mandado. «Aquel día fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas del cielo fueron abiertas, y hubo lluvia sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches». El diluvio cubrió hasta las montañas más altas. y todas las criaturas de la Tierra murieron; sólo Noé y los que estaban con él en el arca sobrevivieron.

Finalmente, después de muchos días, el arca se asentó en el monte Ararat, y las aguas retrocedieron por algunos días hasta que emergieron las cimas de las montañas. Entonces Noé envió a un cuervo que «salió, y estuvo yendo y volviendo hasta que las aguas se secaron sobre la tierra».

Luego Noé envió una paloma, que regresó porque no tuvo donde posarse. Noé envió de nuevo a la paloma y regresó con una hoja de olivo en su pico, y entonces supo que las aguas se habían retirado. Noé esperó siete días más y envió a la paloma una vez más, y esta vez el ave no regresó. Pero tuvo que esperar unos días más, entonces él, su familia y los animales salieron del Arca, y Noé ofreció un sacrificio a Yahvé, y Dios decidió que no volvería a exterminar a todos los seres vivos con aguas de diluvio, ni habría más diluvio para destruir la tierra.

Para recordar esta promesa, Yahvé puso un arcoíris en las nubes y dijo, “Y sucederá que cuando haga venir nubes sobre la tierra, se dejará ver entonces mi arco en las nubes. Y me acordaré del pacto mío, que hay entre mí y vosotros y todo ser viviente de toda carne; y no habrá más diluvio de aguas para destruir toda carne“. Vivió Noé después del diluvio 350 años más, y finalmente, a la edad de 950 años, murió

Estudios formales de la biblia, establecen que los libros del génesis que narran el diluvio, fueron escritos, aprox. alrededor de los 600 años A.C.

Bien, ahora veamos en qué consiste la versión mesopotámica, escrita más de 2,000 años antes que la versión judeocristiana [4].

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EL DILUVIO UNIVERSAL, VERSIÓN MESOPOTÁMICA.

Antes de entrar de lleno a esta versión del diluvio, es importante señalar lo siguiente:

La narración del diluvio no es una narración independiente sino que de hecho forma parte de todo un poema épico, el poema en cuestión se conoce como «El poema de Gilgamesh» o «La epopeya de Gilgamesh», y la parte del diluvio es solamente un capitulo de ése poema, Gilgamesh fue un rey sumerio, por lo que no es de extrañar que se escribieran poemas épicos en su honor.

En éste documento [5] puede conocer de manera más detallada y con información histórica más precisa la estructura del poema de Gilgamesh, pues en este texto no nos ocuparemos de ello.

 

La Epopeya de Gilgamesh es una narración de la Mesopotamia de origen sumerio, (por el momento es) considerada como la narración escrita más antigua de la historia, es decir, que es uno de los primeros textos de la humanidad y para escribirlo se emplearon tablillas de arcilla y escritura cuneiforme, en un principio solamente se crearon diversas leyendas y poemas del héroe-rey Gilgamesh, pero  eventualmente se fueron ensamblando para crear un poema más extenso en lenguaje acadiano, la versión más completa consiste en doce tablillas.

L.a tablilla donde se describe el diluvio es conocida como la tablilla número once «Tablilla XI».

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De la misma manera en que «Noé», es el «elegido» en la versión bíblica del diluvio, en la versión mesopotámica del diluvio, el «elegido» tiene 3 nombres, debido a las 3 versiones del poema, es decir debido a las 3 culturas mesopotámicas que narraron el mismo relato. Al «elegido» en Babilonia se le describió como «Utnapishtim», los sumerios lo conocían como «Ziusudra» y los acadios lo conocían como «Atrahasis», pero en esencia todos se refieren al mismo personaje, y la historia del diluvio es la misma, aunque cambien los nombres de los dioses o los personajes.

Y ASÍ FUE…

La leyenda sumeria cuenta que «Enlil» (un dios), cansado del ruido que provocaban los humanos decide junto con el consejo superior de los dioses  eliminar a la especie humana a través de un diluvio.

El país era tan ruidoso como un toro que bramaba.

Los dioses crecían agitados y sin paz, con los disturbios ensordecedores,

Enlil también tuvo que escuchar el ruido.

Él se dirigió a los dioses superiores,

El ruido de humanidad se ha hecho demasiado grande,

pierdo el sueño con los disturbios.

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El consejo de los dioses decide castigar a los humanos y «Enki» (el  dios creador de los humanos) se apiada de los humanos y advierte a su amigo humano el rey UtnapishtimAtrahasis en acadio ó Ziusudra en sumerio) del desastre que se avecina. Después le aconseja que fabrique un barco y salve a los animales [6].

Gilgamesh habló a Utnapishtim el Lejano: «Te he estado observando, pero tu aspecto no no es extraño, ¡eres como yo! Tú mismo no eres diferente, ¡eres como yo! Tenía la intención de luchar contra ti, pero (en cambio) mi brazo se posa amistosamente sobre ti. Dime, ¿cómo asististe a la Asamblea de los dioses y encontraste la vida (eterna)?» Utnapishtim habló a Gilgamesh, diciendo: “Te revelaré, Gilgamesh, una cosa oculta, y un secreto de los dioses te diré:

Suruppak, ciudad que tú conoces y que en las riberas del Éufrates está situada, esa ciudad era muy antigua, y había dioses en ella. Los corazones de los grandes dioses los impulsaron a suscitar el diluvio. El padre de todos, Anu, ordenó el juramento [de no revelar lo que allí se hablara], el valiente Enlil era su consejero, Ninurta, su asistente, Ennuge, su irrigador. Ea (el sabio príncipe) también estaba con ellos bajo el juramento [de silencio], así que repitió su parlamento a la choza de cañas: «¡Choza de cañas, choza de cañas! ¡Pared, pared! ¡Oh, Hombre de Suruppak, hijo de Ubar-Tutu! ¡Demuele (esta) casa y construye una nave! Renuncia a tus riquezas y busca la vida.  ¡Desdeña tus pertenencias y salva a los seres vivos! Haz que todos los seres vivos suban al barco. El barco que has de construir ha de tener las mismas dimensiones: su longitud debe corresponder con su anchura. Constrúyele un tejado como el Apsu.».

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El «elegido» acepta y le pregunta sobre «el qué dirán» los demás.

Entendí y dije a Ea, mi señor: «He aquí, mi señor, lo que así ordenaste tendré a honra ejecutar. Pero, ¿qué contestaré a la ciudad, a la gente y a los ancianos?» Ea habló, diciéndome a mí, su servidor: En tal caso, esto es lo que has de decirles: «He sabido que Enlil me es hostil, de modo que no puedo residir en vuestra ciudad, ni poner mi pie en el territorio de Enlil. Por lo tanto, a lo profundo bajaré, para vivir con mi señor, Ea. Pero sobre vosotros derramará la abundancia, los pájaros selectos, los más excelentes peces. La tierra se colmará de riqueza de cosechas. Por la mañana hará que lluevan panes y por la noche trigo».

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El «elegido» comienza a construir el barco.

Al primer resplandor del alba, [la gente de] la región se juntó a mi alrededor, el carpintero trajo su hacha, el artesano de las cañas trajo su piedra (de trabajo), […] el niño llevaba la brea, el débil trajo todas las otras cosas necesarias. Al quinto día tendí su maderamen exterior. Un acre (entero) era el espacio de su suelo, diez docenas de codos la altura de cada pared. Diez docenas de codos cada borde del cuadrado puente. Preparé los contornos (y) lo ensamblé. Lo proveí de seis puentes, dividiéndolo (así) en siete pisos. Cada piso lo dividí en nueve compartimentos. Clavé desaguaderos en él. Me procuré pértigas y acopié suministros. Tres sar de betún eché en el horno. Tres sar de asfalto también eché en el interior, tres sar de aceite los portadores de cestas transportaron, Aparte de un sar de aceite que la calafateadura consumió, y los dos sar de aceite que el barquero estibó.

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El «elegido» después de hacer el barco, sigue la orden de llenarlo de animales y provisiones

Bueyes maté para la gente y sacrifiqué ovejas cada día. Mosto, vino rojo, aceite y vino blanco di a los trabajadores para beber, como si fuera agua del río, para que celebrasen como en el día del año nuevo. Abrí… ungüento, aplicándo(lo) a mi mano. Al séptimo día el barco estuvo completo. La botadura fue ardua. Tuvieron que formar una pista de rodillos que llevaban de atrás adelante hasta que dos tercios de la estructura entraron en el agua. Cuanto tenía cargué en él: cuanta plata tenía cargué en él; cuanto oro tenía cargué en él; cuantos seres vivos tenía cargué en él. Toda mi familia y parentela hice subir al barco. Las bestias de los campos, las salvajes criaturas de los campos. Todos los artesanos hice subir a bordo.

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Finalmente llega el diluvio y toda la humanidad perece, excepto el «elegido» y sus acompañantes.

Seis días y siete noches sopló el viento del diluvio, mientras la tormenta del sur barre la tierra. Al llegar al séptimo día, la tormenta del sur (transportadora) del diluvio amainó en la batalla, que había reñido como un ejército. El mar se aquietó, la tempestad se apaciguó, el diluvio cesó. Contemplé el tiempo: la calma se había establecido, y toda la humanidad había vuelto a la arcilla. El paisaje era llano como un tejado. Abrí una escotilla y la luz hirió mi rostro. Inclinándome muy bajo, me senté y lloré, deslizándose las lágrimas por mi cara. Miré en busca de la línea litoral en la extensión del mar: a doce leguas emergía una región (de tierra). En el Monte Nisir el barco se detuvo. El Monte Nisir mantuvo sujeta la nave, impidiéndole el movimiento, Un primer día, un segundo día, el Monte Nisir mantuvo sujeta la nave, impidiéndole el movimiento. Un tercer día, un cuarto día, el Monte Nisir mantuvo sujeta la nave, impidiéndole el movimiento. Un quinto y un sexto (día), el Monte Nisir mantuvo sujeta la nave, impidiéndole el movimiento.

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Después de manera muy similar a la versión «original» de la biblia, envía pájaros exploradores:

Al llegar el séptimo día, envié y solté una paloma. La paloma se fue, pero regresó. Puesto que no había descansadero visible, volvió. Entonces envié y solté una golondrina. La golondrina se fue, pero regresó; Puesto que no había descansadero visible, volvió. Después envié y solté un cuervo. El cuervo se fue y, viendo que las aguas habían disminuido, come, se rasca, se atusa las plumas, pero no regresa.

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Después, mostrando arrepentimiento, la diosa (en lugar de un arcoíris) jura con su collar  no olvidar la tragedia.

Cuando, al fin, la gran diosa llegó, alzó las grandes joyas que Anu había labrado para su disfrute: «Dioses, tan cierto como que no olvidaré este lapislázuli que está en mi cuello, recordaré estos días, sin jamás olvidarlos. Vengan los dioses a la ofrenda; (pero) no acuda Enlil a la ofrenda, porque, sin mostrar respeto alguno, causó el diluvio y a mi pueblo condenó a la destrucción».

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Además de la versión bíblica y mesopotámica, han existido otras versiones del diluvio en otras partes del mundo, aunque por supuesto, no todos esos relatos se refieren al mismo diluvio.

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Así mismo se sabe que en las antiguas culturas de Asia menor (Grecia y territorios anexos), también se han encontrado versiones bastante parecidas sobre el diluvio [7]:

La mitología griega relata la historia de un gran diluvio producido por Poseidón, quien por orden de Zeus había decidido poner fin a la existencia humana, por haber aceptado el fuego que Prometeo había robado del Monte Olimpo. Deucalión y su esposa Pirra fueron los únicos supervivientes. Prometeo le dijo a su hijo Deucalión que construyese un arca en la que introdujera una pareja de cada animal, de forma análoga a la historia bíblica, y así sobrevivieron.

Al terminar el diluvio, y una vez que se secó la tierra y las aguas retrocedieron al mar, el arca de Deucalión se posó sobre el monte Parnaso, en donde estaba el oráculo de Temis (Apolo aún no había nacido). Deucalión y Pirra entraron en el templo para que el oráculo les dijera qué debían hacer para volver a poblar la Tierra, y la diosa sólo les dijo: «Vuélvanse hacia atrás y arrojen los huesos de su madre.» Deucalión y su mujer adivinaron que el oráculo se refería a las rocas. De esa forma, las piedras arrojadas por Deucalión se convirtieron en hombres, y las arrojadas por Pirra en ninfas o diosas menores, porque aún no se había creado a la mujer.

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Lo que nos lleva a concluir sobre la «originalidad» de la biblia que en ese sentido no lo es y con respecto a la inspiración «divina» de ésta, pues vemos que no es más que otro libro de leyendas sin nada de «divino».

Por cierto, hasta aquí ya vimos el aspecto de la «originalidad» de la biblia, pero si usted quiere profundizar, a continuación veremos, como el gran mito del diluvio (la versión bíblica) está redactado con varias contradicciones bíblicas y formado con fragmentos de otros mitos.

Lo que significa que nos vamos a olvidar por un momento de los aspectos imposibles, exagerados, increíbles y sobrenaturales del diluvio como por ejemplo:

  • La imposibilidad de poner 7 parejas de animales de todo el mundo (el cual todavía era desconocido) en un arca con las dimensiones mencionadas en la biblia.
  • La imposibilidad de que los peces y las plantas (que obviamente no se subieron al arca) también se extinguieran con el diluvio.
  • La imposibilidad de que los 3 hijos de Noé (caucásicos), repoblaran a todo el planeta procreando a personas morenas, negras, asiáticas e indígenas.
  • La imposibilidad de que apareciera por arte de magia más agua de la existente en el planeta como para repentinamente «cubrir toda la tierra» (para mas detalles hay que consultar como funciona el ciclo del agua, también recuerde que el mito del diluvio universal por eso se llama así porque se establece que hubo mucha lluvia en todo el mundo, por lo que el argumento (bobo) de que si los glaciares se hubieran derretido se cubriría todo el planeta con agua, no es un argumento válido).

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Sino que más bien nos enfocaremos en las incongruencias mitológicas, o sea, mediante otros mitos (e información histórica) mostraremos (algunas de) las contradicciones míticas dentro de la narración  del diluvio, tales como:

–          Mito 1: Todas las criaturas vivientes que no se subieron al arca perecieron.

–          Mito 2: Tras el diluvio, Noé sacrificó a todos los animales puros.

–          Mito 3: El diluvio cubrió la tierra entera y todas las montañas.

–          Mito 4: Noé salvó sólo a una pareja de cada especie.

–          Mito 5: Noé liberó unos pájaros para  comprobar que ya se había secado la tierra.

–          Mito 6: Noé tuvo 600 años de edad al momento del diluvio.

–          Mito 7: Toda la vida terrenal se había vuelto corrupta y debía ser destruida.

–          Mito 8: El arca se asentó sobre las montañas de Ararat.

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Mito   1: Todas las criaturas vivientes que no se subieron al arca perecieron.

El mito: Y exterminó a todos los seres que había sobre la   superficie de la tierra, desde el hombre hasta la bestia; y los reptiles y   las aves del cielo fueron exterminados de la tierra, y quedaron sólo Noé y   los que con él estaban en el arca (Gn 7, 23).

 

La realidad: Una raza de   gigantes, llamados nefilim en la   Biblia, sobrevivió al diluvio.

EXPLICACIÓN

Antes del diluvio, la Biblia dice que existía una   raza de gigantes (véase Gn 6,4). La palabra hebrea que se traduce como   «gigante» es nefilim. En Números   13,33, vemos que tras el Éxodo, los israelitas vieron a los gigantes, hijos   de Anak. Una vez más la palabra traducida para «gigantes» es nefilim. Así, tenemos una raza de nefilim antes del diluvio y una raza   de nefilim en tiempos de Moisés.   Puesto que no había nefilim a bordo   del arca, ¿cómo pudo sobrevivir la raza?

 

Algunas tradiciones folclóricas mantienen que los   nefilim se agarraron al arca   durante el diluvio y flotaron a su vera, pero el pasaje bíblico dice   específicamente que sólo Noé y aquellos a bordo del arca sobrevivieron. Si   los nefilim sobrevivieron al   diluvio, tal vez otros también lo consiguieron.

 

Fuente:   Greenberg, Gary. “101 mitos de la   biblia, cómo crearon los antiguos escribas los relatos bíblicos”. Ed.   Oceano/Ambar. pp 97 (mito 42).

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Mito   2: Tras el diluvio, Noé sacrificó a   todos los animales puros.

El mito: Alzó Noé un altar al Señor, y tomando de todos los   animales puros y de todas las aves puras, ofreció sobre el altar un holocausto   (Gn 8,20).
La realidad: Noé no pudo haber   sacrificado a todos los animales puros ¡porque necesitaba algunos de ellos   para la reproducción de esa especie!

EXPLICACIÓN

Noé llevó a bordo siete parejas de cada especie   pura, es decir, especies ¡adecuadas para ser sacrificadas! Génesis 8,20 dice   que tras el diluvio, Noé sacrificó a todos los animales puros sobre un altar.  

Ya que los animales puros han sobrevivido hasta   el presente, Noé no pudo haberlos sacrificado a todos.

Fuente:   Greenberg, Gary. “101 mitos de la   biblia, cómo crearon los antiguos escribas los relatos bíblicos”. Ed.   Oceano/Ambar. pp 96 (mito 41).

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Mito   3: El diluvio cubrió la tierra entera y   todas las montañas.

El mito: Quince codos subieron las aguas por encima de ellos,   y así fueron cubiertos los montes (Gn 7, 20).
La realidad: Quince codos   equivalen a una profundidad de aproximadamente 7,5 metros, lo suficiente para   cubrir la tierra, pero ninguna montaña.

EXPLICACIÓN

Aunque el Génesis dice que las aguas subieron lo   suficiente para cubrir todas las montañas, sólo da una altura de quince   codos. El codo tiene un largo aproximado de unos cincuenta centímetros.   Quince codos miden unos siete metros y medio, no lo bastante para cubrir un   monte de mediana altura, y desde luego ninguna montaña.

 

La discrepancia en la Biblia entre las imágenes   de un diluvio mundial que cubre montañas y la de una inundación superficial   de sólo siete metros y medio, surge del hecho de que uno de los relatos del   diluvio del Génesis estaba basado en el calendario de temporadas y se refería   a la temporada de inundaciones anuales egipcias, cuando el Nilo se   desbordaba. En cambio, el otro relato del diluvio del Génesis se refiere a Nun, el diluvio primitivo en la   mitología egipcia.

 

Fuente:   Greenberg, Gary. “101 mitos de la   biblia, cómo crearon los antiguos escribas los relatos bíblicos”. Ed.   Oceano/Ambar. pp 95 (mito 40).

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Mito   4: Noé salvó sólo a una pareja de cada   especie.

El mito: Y de todo ser viviente de toda carne meterás parejas   en el arca para que tengan vida contigo; serán macho y hembra (Gn (6, 19).
La realidad: El Génesis   contiene afirmaciones contradictorias acerca de cuántos animales embarcaron.

EXPLICACIÓN

La mayoría de nosotros ha oído decir que Noé   subió a bordo del arca a una pareja de cada especie para así repoblar el   mundo tras el diluvio. Pero el Génesis conserva una declaración   contradictoria acerca del número de animales que subieron a bordo.

 

En Génesis 7, 2-3 dice:

De todos   los animales puros toma siete   parejas, machos y hembras, y de los impuros, una pareja, macho y hembra.   También de las aves del cielo siete parejas, machos y hembras, para que su   descendencia se conserve sobre la faz de la tierra toda.

 

Esta contradicción surge a raíz de los conflictos   religiosos sobre el tema del sacrificio de los animales. Los autores de la fuente   J (Yahvista) creían en la práctica del sacrificio de animales, en   cambio los autores de la fuente S (Sacerdotal) no.

 

Tras el diluvio, Noé sacrifica animales a Dios.   Si sólo hubiese tenido dos de cada especie, un macho y una hembra, los   animales sacrificados no podrían reproducirse y repoblar la especie. Por   tanto, tenía que incluir animales adicionales para sacrificar. Ya que los   autores de la fuente S no creían en   el sacrificio de animales, no necesitaban más que una pareja de macho y   hembra para sus necesidades reproductoras.

 

Sin embargo, ¿por qué era necesario salvar a los   animales? Sabemos por Génesis 1 que Dios podía crear animales a partir del   agua, y por Génesis 2 que los podía crear de la tierra. Tras el diluvio. Dios   podía haber creado todos los animales que quisiera.

 

Fuente:   Greenberg, Gary. “101 mitos de la   biblia, cómo crearon los antiguos escribas los relatos bíblicos”. Ed.   Oceano/Ambar. pp 93 (mito 38).

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Mito   5: Noé liberó unos pájaros para  comprobar que ya se había secado la tierra.

El mito: Y para ver cuánto habían menguado las aguas, soltó   un cuervo, que volando iba y venía, mientras se secaban las aguas sobre la   tierra. Siete días después, para ver si se habían secado ya las aguas sobre   la superficie de la tierra, soltó una paloma, que como no hallase dónde posar   el pie, se volvió a Noé, al arca, porque las aguas cubrían todavía la   superficie de la tierra. Sacó él la mano, y tomándola la metió en el arca. Esperó   otros siete días, y al cabo de ellos soltó otra vez la paloma, que volvió a   él al atardecer, trayendo en el pico una ramita de olivo. Conoció Noé que   habían disminuido las aguas sobre la tierra; pero todavía esperó otros siete   días y volvió a soltar la paloma, que ya no volvió más a él (Gn 8, 7-12).
La realidad: El redactor de la   Biblia combinó una escena del relato egipcio de un pájaro durante el   nacimiento de Ra con un episodio de narraciones babilonias de diluvios.

EXPLICACIÓN

Otro fragmento del mito hermopolitano de la   Creación habla de la aparición de un pájaro durante el nacimiento de Ra.   Aunque, como vimos anteriormente, los redactores de la Biblia presentaron un   testimonio confuso sobre el nacimiento de Canaán, el contexto dejaba claro   que éste nació durante el diluvio. También sugería que era más que un bebé   cuando desembarcó, siendo este un problema bastante confuso que trataremos en   breve.

 

Aunque no podemos correlacionar la aparición del   pájaro benben (Benu) con el nacimiento de Canaán, sí podemos mostrar que el   pájaro benben apareció en la narración original del diluvio.

 

En el Génesis, después de que Noé y su familia   llegan a la cima de una montaña, Noé libera simultáneamente una paloma y un   cuervo para ver si son capaces de encontrar un lugar lo bastante seco donde   posarse. La paloma regresa, pero el cuervo vuela durante dos semanas mientras   se seca la tierra. Noé suelta a la paloma dos veces más y, durante el tercer   vuelo, la paloma no regresa, señalando que la inundación ha retrocedido.

 

No queda claro por qué Noé no pudo sencillamente   mirar desde la cima de la montaña para ver si podían desembarcar. Ni tampoco   tenemos una explicación de por qué soltó dos pájaros el mismo día.

El incidente de los pájaros presenta un   paralelismo sorprendente con el mito mesopotámico del diluvio conservado en   la épica del Poema de Gilgamesh. En   esa narración, Utnapishtim, el   héroe del relato del diluvio, también se sitúa sobre la cima de una montaña y   en tres ocasiones libera pájaros por el mismo motivo que lo hace Noé. Son   este tipo de detalles los que llevan a la conclusión de que el autor de   Gilgamesh y el autor de la Biblia compartían fuentes comunes para sus   relatos.

 

Pero las narraciones de los pájaros de Gilgamesh   y Noé presentan unas diferencias que confunden. En la primera, Utnapishtim libera tres pájaros distintos en el   siguiente orden: paloma, golondrina y cuervo. Noé, sin embargo, libera cuatro   pájaros en tres ocasiones. Al principio suelta a una paloma y a un cuervo. La   paloma regresa, pero el cuervo sigue volando por ahí. Luego vuelve a   soltar a la misma paloma dos veces más. ¿Por qué en el Génesis se sueltan   pájaros cuatro veces y en la narración de Gilgamesh sólo tres veces?

 

La contradicción recalca los problemas con los   que se enfrentaba el redactor bíblico. Por un lado, tenía un relato de Egipto   en el cual un solo pájaro volaba sobre el diluvio. Por otra, tenía un relato   de Mesopotamia en el cual tres pájaros eran liberados y dos regresaban. En   total, tenía cuatro pájaros, dos que regresaban y dos que no.

 

El editor   bíblico colocó a los cuatro pájaros en el relato revisado, pero el cuervo   planteaba un problema especial. En la épica del Poema de Gilgamesh, el héroe   liberaba una paloma al principio de la secuencia y un cuervo al final; la   paloma regresaba y el cuervo no. En el Génesis, Noé libera una paloma y un   cuervo a la vez y, como en el Gilgamesh, la paloma regresa y el cuervo no. En   el Poema de Gilgamesh, el héroe también libera una golondrina, pero en el   Génesis este pájaro no aparece. En cambio, Noé suelta la paloma dos veces   más.

 

El redactor bíblico debió encontrarse con más de   una fuente para el relato del diluvio babilonio, la versión tradicional de   Gilgamesh con una golondrina, una paloma y un cuervo, y otro relato con sólo   palomas o pájaros sin identificar. A través de los escritos de Beroso, un   sacerdote Babilonio de la época de Alejandro Magno, sabemos que al menos una   versión del relato incluía la liberación de tres grupos de pájaros no   identificados.

 

En la fuente egipcia, el pájaro que no regresa   habría sido un pájaro ben-ben, que los egipcios identificaban con la garza, y   ésta se comportaba de manera distinta a los pájaros babilonios, sobre todo   porque no tenía necesidad de buscar tierra firme, ya que permanece en el aire   y vuela hasta que aparece la primera tierra.

 

El autor de la Biblia, que sabía por los relatos   babilonios que debía ofrecer una explicación por un cuervo que no regresa,   substituye sencillamente el cuervo babilonio por la garza egipcia, y la deja   volar por todas partes hasta que encuentra un lugar donde posarse.

 

Fuente:   Greenberg, Gary. “101 mitos de la   biblia, cómo crearon los antiguos escribas los relatos bíblicos”. Ed.   Oceano/Ambar. pp 85 (mito 34).

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Mito   6: Noé tuvo 600 años de edad al momento   del diluvio

El mito: Noé tenía seiscientos años de edad cuando el diluvio   inundó la tierra (Gn. 7,6).
La realidad: Para ajustarse a   las tradiciones babilonias, los redactores de la Biblia trasladaron el relato   del diluvio desde el primer día de la Creación a la décima generación de la   humanidad.

EXPLICACIÓN

El Génesis sitúa a Noé en la décima generación   desde Adán y sitúa el diluvio en el año seiscientos de Noé. A partir de la   cronología del Génesis (en el texto masorético), sabemos que el diluvio tuvo   lugar 1656 años después del nacimiento de Adán, pero debido a una serie de   incongruencias y contradicciones en los datos bíblicos relacionados con la   fecha del Éxodo, no podemos determinar con precisión el año en que Adán fue   creado. Dentro de los parámetros aceptados, sin embargo, podemos datar su   aparición entre 4004 y 3761 a.C. La segunda fecha proviene de las tradiciones   judías, mientras que la primera se deriva de los cálculos realizados por el   obispo Usher en el siglo xv. Otras estimaciones nos dan una fecha para el   diluvio entre 2348 y 2105 a.C., lo cual es un margen de tiempo totalmente   inverosímil.

 

La I dinastía Egipcia data de 3100 a.C. y   mediante una gran cantidad de evidencias arqueológicas egipcias, de Oriente   Próximo y del Mediterráneo sabemos que no tuvo lugar ningún diluvio mundial   (o al menos a gran escala en Oriente Próximo) después del inicio de la I   dinastía Egipcia. Por tanto, basado   exclusivamente en datos arqueológicos, el diluvio bíblico no pudo haber   ocurrido durante ninguna de las fechas señaladas para Noé.

 

Ya que la Biblia también nos cuenta que Moisés se   crió como un hijo adoptado por la familia real, podría haber recibido una   educación egipcia de primera categoría y habría conocido la historia de   Egipto desde la I dinastía hasta su propia época. Si él hubiese creído en   algún diluvio a gran escala, lo habría situado mucho antes de la I dinastía   egipcia, y no en tiempos de Noé.

 

Tal y como vimos en los Mitos 32-33, el relato   del diluvio de Noé se originó a partir del mito hermopolitano de la Creación   y debió suceder antes de la aparición de la humanidad.

 

Entonces, ¿por qué los editores de la Biblia   cambiaron periodos de tiempo?

 

La respuesta se encuentra en una forma corrupta   de la antigua lista de reyes sumerios, que registraba la sucesión de monarcas   que reinaron en la antigua Mesopotamia, tanto antes como después del diluvio   de la mitología babilonia.

 

En las versiones mesopotámicas del diluvio, éste   tuvo lugar mucho después de la Creación. En un documento sumerio que data de   2000 a.C., tenemos una lista de los primeros ocho reyes de Sumer. Estos reyes   reinaron de manera combinada durante 241 mil años, y el diluvio ocurrió   durante el octavo mandato. Pero en una versión posterior de esta lista, que   data del siglo IV a.C, el diluvio tuvo lugar durante el reinado de un décimo   rey llamado Ziusudra, y pasaron 432 mil años antes de que llegara el diluvio.   Ziusudra no aparece en la primera lista de reyes sumerios, pero su nombre   corresponde a una pronunciación heleniza-da, uno de los nombres del héroe del   diluvio babilonio.

 

(No podemos decir en qué momento se modificó la   lista de reyes sumerios, sólo que ocurrió entre 2000 y 400 a.C. Si lo   supiéramos con exactitud, esto tendría un enorme impacto sobre la fecha en   que se formuló el texto bíblico).

 

Mientras que los textos babilonios también datan   el diluvio decenas de miles de años antes de la época de Noé, el situar el   diluvio en la décima generación de un reinado establece un paralelismo con la   situación de Noé en la décima generación de la humanidad. La cifra de 432 mil   años de la segunda lista de reyes, tal y como veremos a continuación, añade   un segundo paralelismo de correspondencia con el relato bíblico.

 

Los   babilonios utilizaban unos espacios de tiempo enormes e inverosímiles en sus   listas de monarcas, de decenas de miles de años para cada uno de los primeros   reyes. También dividían estos espacios de tiempo en unidades menores, de las   cuales una se llamaba saroi, y duraba 3600 años. Un período de 432 mil años,   por tanto, equivale a 120 sarois. Esto nos recuerda que en el relato   bíblico, Dios le dice a Noé: «No   permanecerá por siempre mi espíritu en el hombre, porque no es más que carne.   Ciento veinte años serán sus días» (Gn 6, 3).

 

¿Qué significa decir que «ciento veinte años serán sus días»? Una interpretación es que   120 años definía la vida más larga permitida para los humanos.

Pero, después del diluvio, varias generaciones   vivieron más de 120 años, así que esto no puede ser correcto. Otra   interpretación es que este era un aviso de que el diluvio llegaría dentro de   120 años.

Este sería el significado correcto, pero los 120   años habrían sido originariamente 120 sarois, y el aviso habría sido que el   diluvio tendría lugar 120 sarois después de que el primer rey llegara al   poder.

La cronología bíblica no podía permitir un   período de tiempo tan enorme, y los redactores sencillamente dieron por   sentado que los «sarois» se debían substituir por «años» para así acomodar la   cronología ya existente en el Génesis.

Fuente:   Greenberg, Gary. “101 mitos de la   biblia, cómo crearon los antiguos escribas los relatos bíblicos”. Ed.   Oceano/Ambar. pp 87 (mito 35).

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Mito   7: Toda la vida terrenal se había   vuelto corrupta y debía ser destruida.

El mito: La tierra estaba corrompida ante Dios, y llena de   violencia. Vio, pues, Dios que todo en la tierra era corrupción, pues toda   carne había corrompido su camino sobre la tierra. Dijo entonces Dios a Noé:   «El fin de toda carne ha llegado a mi presencia, pues está llena de violencia   a causa de los hombres, y voy a exterminarlos de la tierra» (Gn 6, 11-13).
La realidad: El tema de la   corrupción terrenal y su castigo combina un mito egipcio perteneciente al «Libro de la Vaca Divina» con relatos   babilonios sobre el ahogamiento de la humanidad.

EXPLICACIÓN

El Génesis ofrece dos explicaciones diferentes   para la ira de Dios contra la humanidad y por qué envía el diluvio. En   Génesis 6, 5-7, la ira de Dios se enciende primero a causa de la maldad   presente en la humanidad, pero por algún motivo que no se explica, decide   destruir no sólo a los humanos, sino también a las bestias, los reptiles y   las aves.

 

Viendo el Señor cuánto había crecido la maldad   del hombre sobre la tierra y que su corazón no tramaba sino aviesos designios   todo el día, se arrepintió de haber hecho al hombre en la tierra, doliéndose   grandemente en su corazón, y dijo: «Voy a exterminar al hombre que creé sobre   la superficie de la tierra; y con el hombre, a los ganados, reptiles y hasta   las aves del cielo, pues me pesa haberlos hecho» (Gn 6, 5-7).

 

Génesis 6, 11-13 trata de la corrupción y   violencia más que de la maldad, e imputa dicho comportamiento a todas las   criaturas, no sólo a los humanos, diciendo que la tierra esta corrompida y   toda la carne (no sólo la carne de la humanidad) ha corrompido las enseñanzas   de Dios.

 

La primera explicación sugiere un desorden   natural entre todas las especies, mientras que la segunda sugiere un desorden   moral sólo entre los humanos.

 

En el «Libro de la Vaca Divina» encontramos una   situación parecida a la primera explicación. La humanidad se había vuelto   corrupta y se había rebelado contra la autoridad de Ra, quien, en este relato, era la divinidad principal de los   dioses.

 

Ra   enfoca su justo castigo sólo contra los elementos corruptos. Animado por Nun, la representación antropomórfica   del diluvio primitivo, Ra envía al cielo (en forma de la diosa Hathor) para destruir al enemigo. Como   en el Génesis, la divinidad se arrepiente de su respuesta violenta y detiene   la destrucción. El relato egipcio también incorpora un modesto diluvio, pero   su objetivo era el de distraer a Hathor   de su misión destructora, en vez de ahogar a la humanidad.

Con todo, hacer que Nun, el diluvio primitivo, dirija a Hathor, el cielo, para que destruya la tierra, proporciona una   poderosa imagen poética- de las aguas superiores y las aguas inferiores que   se combinan para destruir la humanidad.

 

Esto concuerda con la imagen presentada por la   Biblia.

A los seiscientos años de la vida de Noé, el   segundo mes, el día diecisiete de él, se rompieron todas las fuentes del   abismo, se abrieron las cataratas del cielo (Gn 7, 11).

 

El relato egipcio corresponde a aquella parte de   la narración en la cual sólo la maldad de la humanidad era el tema de   preocupación: la humanidad había sido mala y debía ser castigada. Pero la   Biblia también condena a muerte a todas las criaturas vivientes, mientras que   el relato egipcio sólo castiga a los malhechores.

 

Esta incongruencia entre las dos explicaciones   del diluvio surge de los esfuerzos de los redactores de la Biblia para   integrar los mitos egipcios y babilonios. En ambos casos, las fuentes   extranjeras hablan de un tiempo posterior a la Creación cuando la divinidad   principal se enfadó con la humanidad e intentó destruir la raza. Pero   existían algunas diferencias en las dos narraciones de origen.

 

En la narración egipcia, la humanidad se comporta   mal y el dios dirige su venganza sólo contra los malhechores. En la narración   babilonia, los dioses sencillamente deciden acabar con todas las criaturas   vivientes, tanto hombres como bestias. De manera sorprendente, el autor del   mito de Gilgamesh no ofrece explicación alguna para esta acción destructora.   Si bien, en un momento de la narración, una de las divinidades castiga a la   divinidad principal por sus actos sin sentido: «Oh guerrero, el más sabio de los dioses: ¿Cómo habéis podido sin   reflexionar provocar este diluvio?» Una versión anterior del relato   babilonio del diluvio, conocida como Atrahasis,   proporciona el motivo que falta: la humanidad se había vuelto demasiado   ruidosa y su comportamiento irritaba a los dioses y diosas. Por consiguiente,   la divinidad principal envía un diluvio para acabar con toda la vida   terrenal.

 

Puesto que el relato babilonio del diluvio   describe la destrucción de toda la vida terrenal a excepción de la que se   encuentra en el arca de Utnapishtim,   por motivos de concordancia, los editores de la Biblia cambiaron el final del   relato egipcio en el cual Ra   destruye sólo a los malvados, a otro en el cual destruye toda la vida   terrenal excepto la que se halla en el arca de Noé. Al volver a contar la   leyenda del diluvio, los redactores bíblicos combinaron porciones tanto de   los relatos egipcios como de los babilonios.

 

Fuente:   Greenberg, Gary. “101 mitos de la   biblia, cómo crearon los antiguos escribas los relatos bíblicos”. Ed.   Oceano/Ambar. pp 89 (mito 36).

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Mito   8: El arca se asentó sobre las montañas   de Ararat

El mito: El día diecisiete del séptimo mes se asentó el arca   sobre los montes de Ararat (Gn 8,4).
La realidad: La montaña del   relato del diluvio se refería en origen a la montaña primitiva en Egipto.   Después de que los israelitas se trasladaran a Canaán, estos cambiaron la   ubicación a los montes de Ararat, considerados el punto más alto del mundo.

EXPLICACIÓN

En Génesis 8,4, se dice que el arca de Noé se   posó sobre las montañas de Ararat. Generalmente, cuando alguien hace   referencia a este acontecimiento, habla del emplazamiento como el monte   Ararat, pero la Biblia sólo dice que era una de las montañas de Ararat. No   dice cuál de ellas. La zona comprendida por el antiguo Ararat ahora cruza las   fronteras actuales de Turquía, Rusia, Irán e Irak.

 

Sin embargo, Génesis 11,2 sugiere que los   supervivientes del diluvio se posaron en un lugar muy distinto. Según ese   versículo, los supervivientes viajaron desde una ubicación sin identificar al   este de Babilonia y siguieron en dirección oeste hacia Babilonia. Fue en la   llanura de Senaar, el territorio que rodea Babilonia, donde esos   supervivientes desataron la ira de Dios al intentar construir la Torre de Babel.

 

Ararat, sin embargo, está muy al norte y   ligeramente al oeste de Babilonia.

 

Los supervivientes habrían tenido que viajar en   dirección sudeste de Ararat, y no hacia el oeste para llegar a Senaar.

Si usted se encuentra en Ararat, no puede llegar   a Senaar si viaja en dirección oeste. Tiene que ir hacia el sudoeste. Que los   viajeros viajaran desde oriente refleja los orígenes del relato del diluvio   como una variante del mito hermopolitano de la Creación. En el relato   egipcio, la divinidad creadora Ra aparece primero como un niño flotando sobre   una hoja de loto. Cuando se convierte en adulto, inicia sus actos de   Creación. Esto significa que el joven Ra viajó en dirección oeste sobre su   hoja de loto, haciéndose mayor al mismo tiempo que el sol recorría el cielo.

 

La montaña donde aterrizó el arca habría sido la   montaña primitiva en Egipto primera tierra donde se irguió el Creador egipcio   y llevó a cabo sus actos.

Cuando los editores bíblicos dejaron de   identificar el relato del diluvio con el mito egipcio de la Creación,   trasladaron el arca a una cordillera que ellos creían ser la más alta de   todas las demás. Ya que el relato bíblico menciona un nombre de montaña   distinto al del mito babilónico del diluvio, el cambio de ubicación desde   Egipto a Ararat seguramente tuvo lugar antes de que Babilonia conquistara   Israel en 587 a.C.

 

Fuente:   Greenberg, Gary. “101 mitos de la   biblia, cómo crearon los antiguos escribas los relatos bíblicos”. Ed.   Oceano/Ambar. pp 99 (mito 44).

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CONCLUSIONES FINALES

Que han existido los diluvios y las inundaciones catastróficas a lo largo de la historia, de eso no hay ninguna duda, pero de ahí a que el mito del diluvio universal de la biblia sea considerada una descripción «histórica» de un fenómeno de la realidad hay una gran diferencia, pues históricamente jamás ha ocurrido tal diluvio ya que se sabe de acuerdo a las evidencias geológicas que nunca ha habido una inundación global como la descrita en la biblia.

Para muchos creyentes, la descripción del diluvio universal es una «verdad» histórica por lo que la aceptación de esta «verdad» bíblica como realidad varía entre diferentes grupos de creyentes, desde aquellos que creen que la biblia es un libro de ciencias, hasta los que la ven como una alegoría, pasando por quienes piensan que no todo es cierto pero que pudo existir alguna base histórica que dio origen al mito.

En la biblia, además del diluvio universal existen otras «verdades» como el hecho de que la tierra es un disco redondo (plano) y no una esfera, o que el planeta se formo hace 6 mil años (a pesar de que se sabe de civilizaciones que tienen más edad que eso), o de que la Tierra es el centro del universo y que el resto de los planetas giran alrededor de ella o que los seres humanos han resucitado o que es posible dividir el mar en dos, etc.

Inclusive hay un grupo religioso que comenzó como AIG (Answers in Genesis) traducido como «Respuestas del  Génesis» y ellos se creen literalmente todos los cuentos, leyendas, fantasías e información narradas en la biblia, sobre todo del libro de Génesis, aceptándolas como «verdades» históricas o científicas. Lo que significa que niegan los postulados de la ciencia que no les conviene y aceptan únicamente las que ellos prefieren. Ahora divulgan sus «verdades» bajo el nombre de Iglesia Internacional de la Creación.

También hay que destacar los museos y centros de «investigación» sobre la creación, ya que sus «investigaciones» consisten en re-interpretar a conveniencia los pasajes «originales» de la biblia y redactarlos nuevamente pero utilizando léxico científico, para entonces después ya presumirlos como «evidencia» científica, como es el caso de la hipótesis del «diseño inteligente».

Así como hay personas que cada determinado tiempo anuncian el nuevo y enésimo «fin del mundo», desde hace siglos también hay personas que de vez en cuando y en un plan de «ahora si ya es en serio»  vuelven a encontrar el «original» arca de Noé.

Hace poco (y para variar), en el 2010 unos supuestos «investigadores» asiáticos se aventaron la buena puntada [8] de decir que «ahora si» ya habían encontrado el arca de Noé (pero el «original») y que sus evidencias eran tan contundentes que «ahora si ya» estaban seguros de ello en un 99%. Dichas «evidencias» incluían (únicamente fotografías de) una sección de madera que «parecía» un pesebre lo que «parecía» que podría haber albergado animales, (según ellos) la midieron con relojes de carbono 14 y «descubrieron» que tenía 4,800 años de edad, esta es una de las «evidencias» que mostraron:

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Obviamente, es un fotomontaje, un fraude [9], no se necesita ser experto forense para ver que eso no es madera de 5,000 años de edad (y menos considerando las condiciones climáticas extremas de donde supuestamente las encontraron). El fraude fue revelado [10] por uno de los miembros que participó en la expedición, las fotos se ensamblaron en otro lugar cerca del mar negro y luego las mezclaron con video tomados del monte Ararat. Las «evidencias» que mostraron los miembros de esta expedición «científica», que en realidad son adeptos de una iglesia denominada Ministries International United nos indican que lo único que encontraron fue el arca de NO-es.

Este descubrimiento fue en el 2010, al siguiente año otro grupo de «investigadores» nuevamente descubrió el «original» arca de Noé, que al final de cuentas resulto ser un reciclado del descubrimiento del año pasado.

Así como hay grupos de personas que nos cuentan sus chistes de «científicos» donde buscan el «original» arca de Noé no podemos olvidar el chiste de «científicos» de aquellos que buscan ejemplares «vivos» de dinosaurios extintos.

En este sentido resulta verdaderamente cómico el ver que todavía en la actualidad existan personas que se disfracen de «científicos» y que organicen expediciones en busca de dinosaurios para según ellos probar y «demostrar» que los dinosaurios siguen con vida ya que según ellos nunca se extinguieron (hace millones de años).

Cuadro del arca de Noé del Institute of Creation Research Museum de San Diego. Adviértanse las crestas de estegosaurio que asoman en el compartimento que aparece en primer plano. Fotografía de Bernand Leikind.2*

Estos «científicos» llevan años (siglos) buscando dinosaurios y todavía no los encuentran (ha de ser porque los dinosaurios son «pequeños y microscópicos» animales que pueden ocultarse fácilmente), por lo que no aceptan estar equivocados, simplemente dicen que todavía no los han encontrado, pero que están por ahí en algún lugar virgen e inexplorado del planeta, por lo que todavía seguirán buscándolos, buena suerte con eso.

 

Nada menos en México existe una iglesia denominada CCI, acrónimo de “Científicos Creacionistas  Internacional” donde estos «científicos» aseguran que la evolución no es una [teoría de la] ciencia y por tal motivo la ciencia en general no es confiable excepto, la «ciencia» que ellos predican. ¿Alguien notó el oxímoron?

La iglesia CCI es una de las muchas que organiza expediciones en busca de dinosaurios en México, de hecho, parte de los que ellos buscan son «plesiosaurios» (dinosaurios acuáticos extintos), el razonamiento en el que se basan  para buscarlos es que  «Nessie» o el monstruo del lago Ness es un plesiosaurio, por lo tanto, como hay miles de lagos y miles de personas en el mundo que «dicen» haber visto a Nessie, para ellos eso es una «evidencia» irrefutable de que es «muuuuy probable» que todavía existan los plesiosaurios y que por lo tanto solamente es cuestión de encontrarlos en alguno de estos lagos para entonces si «demostrar» que nunca se extinguieron.

Si quiere saber más sobre cómo se utiliza en verdad la falsedad de los «plesiosaurios» como Nessie puede que le interese leer esto. [11].

Los plesiosaurios son especiales dentro de la mente religiosa porque se supone que éstos no se pudieron morir a causa del diluvio, mientras que las otras especies de dinosaurios si se salvaron en el arca, por lo que ciertamente están extintos, pero, eso fue por causa de los humanos  (lo que significaría que no se extinguieron hace millones de años).

Esto de los dinosaurios es interesante porque los creyentes de las «originalidades» de la biblia, dicen que los dinosaurios SÍ son mencionados en la biblia, si usted busca en la biblia, en realidad NO son mencionados, pero (otro truco de transmutación) lo que SÍ se mencionan son «dragones» lo que significa que según ellos un dragón puede ser en realidad un «dinosaurio», una especie de reptil gigante. Seguro, un dragón puede ser lo que un creyente quiera, cuando le convenga puede ser un reptil, un  dinosaurio o cualquier otro animal y en otras ocasiones un dragón será simplemente un personaje mitológico.

 También dicen que en la biblia se menciona a «Behemot» (Job 40:15-17) una bestia «que mueve su cola como un cedro», aquí por arte de magia (otra transmutación) dicen que es un animal con una cola DEL TAMAÑO de un árbol de cedro, en la biblia no se dice que se tiene el tamaño de un cedro, simplemente se dice que se mueve como cedro.

Vamos que si alguien para bailar el «gallinazo» nos dice que hay que moverse  como una gallina nadie (medianamente tonto) va a  interpretar eso como que tenemos el mismo tamaño de una gallina, ó, si alguien dice que hay un robot que se mueve como gusano eso nadie lo interpreta como que el robot tiene el tamaño de un gusano ¿o sí?

Sin embargo para el caso del «Behemot», así es como lo interpretan los «científicos» religiosos con el síndrome de Frankie Rivers:

Imagen de una página religiosa donde se transmuta explica lo que dice la biblia sobre «Behemot».

Por el momento es todo, pero quiero despedirme con otro chiste de «científicos», pues si de verdad se es curioso, uno se preguntaría ¿Cómo le hicieron para meter animales tan grandes comparables con un árbol de cedro en el «original» arca de Noé? Esta es la respuesta «creíble» que dan en uno de esos museos creacionistas.

Letrero en un museo creacionista donde responden a la pregunta ¿cómo cupieron los dinosaurios en el arca de Noé? Imagen tomada de aquí

.

Traducción:

La mayoría de los dinosaurios fueron razonablemente pequeños (del tamaño de una oveja o de un pony) en promedio. Inclusive  grandes Sauropodos, siendo adultos jóvenes, no eran muy grandes. Por lo tanto el arca de Noé tenía mucho espacio para todos los animales terrestres de cualquier tipo, incluyendo los dinosaurios «de cualquier tipo».

Ja, ja, ja mas claro ni el agua, especialmente cómica la parte donde se dice que un dinosaurio «era razonablemente pequeño» (¿y dónde quedaron los animales con cola «del tamaño» de un cedro?).

En fin por lo pronto, yo los dejo para irme a deleitar con otra «verdad» bíblica de la cual ya hablaremos en otra ocasión.

 

 

Aclaración: El nombre Francisco Rios y Frankie Rivers, en este texto son considerados personajes ficticios de la televisión mexicana, lo que significa que no  son ninguna alusión directa a nadie.


 

REFERENCIAS Y BIBLIOGRAFÍA

 

  • GREENBERG Gary.

101 mitos de la biblia, cómo crearon los antiguos escribas los relatos bíblicos. Ed. Oceano/Ambar. España

1* Pág. 16

 

  • DEL RIO Eduardo (Rius)

La biblia, esa linda tontería. Ed. Grijalbo, 1986. México.

 

  • RODRÍGUEZ Pepe

“Mentiras fundamentales de la iglesia Católica”. Ed. Ediciones B, 2006. España.

 

  • SHERMER Michael

“¿Por qué creemos en cosas raras? Pseudociencias, superstición y otras confusiones de nuestro tiempo”. Ed. Alba editorial, 2009. España

2* Pág. 202

 

PÁGINAS WEB (todos consultados el 08 de marzo del 2013)

[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Vecinos_(serie_de_televisi%C3%B3n_mexicana)

[2] http://es.wikipedia.org/wiki/Romeo_y_Julieta

[3] http://es.wikipedia.org/wiki/Arca_de_No%C3%A9

[4]  http://es.wikipedia.org/wiki/Poema_de_Gilgamesh

[5] http://antiqua.gipuzkoakultura.net/pdf/POEMA%20DE%20GILGAMESH.pdf

[6] http://www.uv.es/~ivorra/Historia/Historia_Antigua/Gilgamesh.html

[7]  http://es.wikipedia.org/wiki/Diluvio_universal#Griega

[8] http://www.abc.es/20100428/cultura-cultura/hallan-arca-monte-ararat-20100428.html

[9]  http://lacomunidad.elpais.com/sectas/2010/5/24/la-estafa-del-descubrimiento-del-arca-noe

[10] http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/desde_el_mas_alla/2010/04/30/asi-se-fraguo-el-timo-del-arca-de-no-es.html

[11] https://culturaesceptica.com/2011/11/02/el-turismo-seudocientifico-otro-gran-exito-del-negacionismo/

 

Imágenes

http://www.antesdelfin.com/misteriodinosaurios.html

http://oldearth.files.wordpress.com/2008/10/dinosaurios-en-arca.jpg

 

Otras

http://es.wikipedia.org/wiki/Utnapishtim

http://es.wikipedia.org/wiki/Ziusudra

http://es.wikipedia.org/wiki/Atrahasis

www.creacionistas.com

 

Si usted desea descargar el archivo PDF de éste articulo, puede hacerlo en este enlace.

Comments
3 Responses to “EL MÉTODO FRANKIE RIVERS PARA PLAGIAR TEXTOS Y TRANSMUTARLOS EN “ORIGINALES””
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